Términos y condiciones
Cómo funciona lo que compras aquí
Última actualización: 10 de octubre de 2026
Pensamiento Criático es una plataforma para aprender y conversar sobre criterio, creatividad e inteligencia artificial: temas, experiencias con fecha —charlas, talleres, mentorías— y recursos. Aquí te contamos, sin letra chica, cómo funcionan la cuenta, los créditos, las reservas, las cancelaciones y las devoluciones.
Este texto describe lo que la plataforma hace hoy. Las cláusulas legales —quién vende con sus datos fiscales, la ley aplicable y los límites de responsabilidad— se añadirán cuando las revise un abogado.
Tu cuenta
Entras con tu cuenta de Google: no hay una contraseña nuestra que recordar. Crear la cuenta es gratis.
Ver el catálogo y la tienda no necesita cuenta. Reservar, comprar o recargar sí, porque ahí vive tu lugar y tu saldo: no guardamos saldo sin dueño.
Los créditos, una sola unidad
Todo lo que se reserva o se compra dentro de la plataforma se paga en créditos, los criaticoins. Es la única unidad: el catálogo, la ficha y la reserva hablan en créditos, y los pesos sólo aparecen donde de verdad se paga con dinero.
Un crédito nunca se vende por debajo de su valor. Si alguna vez pagas menos, es por un descuento o un cupón con nombre, no porque el crédito valga menos.
Recarga y suscripción: las dos puertas del dinero
El dinero entra sólo de dos formas: una recarga, que es un paquete de créditos que compras una vez, o una suscripción, que te entrega créditos cada mes.
Cuando la pasarela de pago está activa, el pago lo procesa Stripe y dentro de ella eliges cómo pagar entre los métodos que tenga activos, como tarjeta, SPEI, OXXO o monederos. Si no lo está, la compra se paga por transferencia o en efectivo, según lo que tengamos abierto, y queda pendiente hasta que alguien del equipo confirma que el pago llegó.
Si al reservar te falta saldo y hay un paquete que lo cubra, puedes apartar tu lugar y salir a recargar, siempre que falte tiempo suficiente para que la fecha empiece. El apartado dura un tiempo limitado, y mientras pagas la tienda te dice cuánto te queda; si se agota sin que confirmes la reserva, el lugar se libera para alguien más.
Los créditos de la suscripción valen durante el mes en que llegan y caducan al cerrarse ese ciclo. Puedes cancelar la renovación cuando quieras para que no se cobre el mes siguiente. Los créditos de una recarga caducan sólo si su paquete tiene vigencia; si no la tiene, no caducan.
Reservar una fecha
Reservas una fecha con tus créditos. Antes de pagar ves cuánto cuesta y su política de cancelación, y esa política queda fija para la fecha: si después cambia la de la oferta, la de tu fecha no.
Cada fecha dice quién la imparte. Quien imparte es una persona que acordó con nosotros dar esa clase; quien te vende la fecha, te cobra y responde por ella somos nosotros, y las cancelaciones y devoluciones se rigen por lo que sigue.
Si cancelas tu reserva
Cada fecha tiene una de tres políticas de cancelación: «Flexible», «Estándar» o «Con costos externos». Con la política «Flexible» puedes cancelar hasta el momento de empezar y tus créditos vuelven completos.
Con la política «Estándar» y con la política «Con costos externos», si cancelas con la antelación que marca la fecha, tus créditos también vuelven completos. Si cancelas después, sólo se retiene tu parte de lo que ya se pagó a terceros por esa fecha —una sala, un material—, repartido entre los lugares de la fecha. Si la fecha no tiene costos con terceros, no se retiene nada aunque canceles tarde.
Lo que se retendría lo ves con su cifra antes de pagar. Nunca se retiene un crédito que te regalamos. Una fecha que ya empezó no se puede cancelar.
Si cancelamos nosotros
Si cancelamos una fecha —porque quien la imparte no puede darla, por fuerza mayor o porque no reunió a suficientes personas—, tus créditos vuelven completos, sin importar cuánto falte para empezar. El incumplimiento es nuestro, así que no retenemos nada. Vuelven como cualquier devolución, con la caducidad que se explica abajo.
Devoluciones: primero en créditos, el dinero a petición
En créditos. Toda devolución —la de una cancelación incluida— vuelve en créditos a tu saldo, de forma directa. Vuelven con la caducidad que tenían; si para entonces ya habían caducado, vuelven con 15 días de vida nueva.
En dinero. Si quieres el dinero de una compra, lo pides desde tu cuenta, sobre ese pago concreto. No es un botón que devuelva al instante: es una solicitud que revisa una persona del equipo y que contesta con una propuesta con la cifra exacta. Tienes 7 días para aceptarla, y la devolución se aplica a mano, por la vía con la que pagaste.
Cuánto vuelve en dinero: los créditos de esa compra que no hayas usado, a lo que te costó cada uno, menos la comisión de la pasarela, que se descuenta una sola vez por pago. Por eso el dinero nunca vuelve al 100 %, y por eso devolver en créditos puede valer más. La excepción es cuando la cancelación fue nuestra: entonces la comisión la asumimos nosotros.
Un mes de suscripción sólo vuelve como dinero si no usaste ningún crédito de ese mes; si usaste alguno, el mes ya corrió y lo que se cancela es la renovación. Lo pagado en efectivo en OXXO no tiene camino de vuelta por la pasarela: vuelve en créditos, o lo vemos contigo.
Regalos
Puedes regalar desde la tienda. Lo que regalas queda como saldo de quien lo recibe, así que esa compra ya no puede pedir una devolución en dinero, ni tú ni esa persona. Te lo decimos antes de pagar.
Tus datos
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